El Decreto 672-26 favorece la producción dominicana, pero exige capacidad de suministro y mantiene la competencia entre proveedores.
Santo Domingo.– Las mipymes industriales nacionales tendrán exclusividad en las compras de productos contemplados para programas sociales especiales, por disposición del presidente Luis Abinader anunciada el 28 de septiembre.
Comprar al productor
La medida establece compras sin intermediarios, salvo autorización escrita del fabricante. Su aplicación depende de que las empresas puedan responder en cantidad y calidad.
El alcance tiene límites
Supérate, Dasac e Inabie figuran entre las entidades incluidas. La disposición abarca las adquisiciones vinculadas a los programas y productos definidos, no todas sus contrataciones.
Las empresas necesitarán registro industrial de Proindustria y certificación del MICM. Las adjudicaciones deberán realizarse mediante procedimientos competitivos.
Una política con antecedentes
En 2022, el Decreto 31-22 ya había establecido compras dirigidas a mipymes industriales para instituciones con funciones sociales, condicionadas a la existencia de proveedores capaces de atenderlas.
Aquella iniciativa vinculaba el abastecimiento de los programas públicos con el impulso a la industria nacional y la creación de empleos. El nuevo anuncio se inscribe, por tanto, en una política de utilizar la demanda estatal como apoyo al aparato productivo dominicano.
La prueba estará en su ejecución
Desde una perspectiva económica, reservar un mercado puede ampliar las oportunidades de las pequeñas industrias. Convertir esa posibilidad en resultados dependerá de su acceso efectivo a los concursos y de su capacidad para cumplir las entregas.
La evaluación deberá centrarse en los contratos ejecutados, la calidad recibida y la continuidad de los servicios que necesitan los beneficiarios.

